Caldas

Después del terremoto: reconstruir con responsabilidad, no simplemente reparar las huellas del daño:

Mediante comunicado del pasado 25 de agosto, la Sociedad Caldense de Ingenieros Civiles hace un llamado para seguir construyendo con responsabilidad en el departamento de Caldas, mediante buenas prácticas de Ingeniería para proteger la vida, recuperar la infraestructura y construir unas ciudades más seguras.

El pasado 10 de agosto de 2026, Manizales, Caldas y más de 400 municipios de Colombia vivimos los efectos de un terremoto de magnitud 7,4, un evento que dejó afectaciones en edificaciones, infraestructura pública y privada, viviendas, establecimientos comerciales y diferentes componentes de nuestra vida cotidiana. Hoy, quince días después, nuestra ciudad se encuentra en una etapa decisiva: se realizan demoliciones, diagnósticos, valoraciones, reforzamientos, reparaciones, adecuaciones y múltiples intervenciones encaminadas a recuperar la infraestructura y, con ella, la normalidad económica y social.

Desde la Sociedad Caldense de Ingenieros Civiles – SCIC, hacemos un llamado respetuoso, pero firme, a todos los actores involucrados en esta recuperación para que las decisiones que se adopten hoy tengan como prioridad absoluta la seguridad, la calidad técnica y la protección de la vida humana. No podemos confundir rapidez con seguridad Comprendemos la angustia de los propietarios, comerciantes, empresarios y familias que necesitan recuperar sus viviendas, edificios y establecimientos y volver cuanto antes a sus actividades. Sin embargo, la urgencia no puede llevarnos a sacrificar la Ingeniería.

No podemos permitir que la necesidad de abrir nuevamente un establecimiento, habilitar una vivienda o recuperar una fachada conduzca a realizar intervenciones sin un diagnóstico técnico previo. Un terremoto puede dejar daños que no siempre son visibles.

Una grieta puede ser simplemente un daño en un elemento no estructural, pero también puede ser la manifestación de un problema que comprometa columnas, vigas, muros, conexiones, cimentaciones o el comportamiento integral de una edificación. Por eso hacemos una advertencia que debe ser tomada con absoluta seriedad: El estuco, la masilla, la pintura y los resanes no son elementos estructurales y no pueden utilizarse para ocultar o dar por solucionado un daño que requiere evaluación de Ingeniería. Tapar una grieta no significa reparar la estructura. Pintar una columna no significa recuperar su capacidad resistente. Resanar un muro no significa garantizar la estabilidad de una edificación. Una reparación estética no puede sustituir un diagnóstico estructural.

La Ingeniería debe estar presente en la recuperación La Sociedad Caldense de Ingenieros Civiles considera indispensable que, ante daños de consideración, las evaluaciones, intervenciones, reforzamientos y reparaciones sean realizadas bajo la responsabilidad de Ingenieros Civiles competentes, especializados y con experiencia comprobada en estructuras, patología de edificaciones, evaluación de daños sísmicos, rehabilitación y reforzamiento estructural. No es el momento de improvisar. No es el momento de buscar únicamente la alternativa más rápida o económica. Es el momento de tomar buenas decisiones de Ingeniería. Los daños que hoy se reparen deben quedar solucionados de manera técnicamente adecuada para que, frente a futuros eventos sísmicos, no volvamos a encontrar las mismas vulnerabilidades con igual o mayor intensidad.

La recuperación no debe consistir simplemente en devolver una edificación a su apariencia anterior. Debe consistir en devolverle —cuando sea técnicamente posible— las condiciones de seguridad, funcionalidad y estabilidad que correspondan. Un llamado a las autoridades de control urbano Desde la SCIC hacemos igualmente un llamado a las autoridades municipales responsables del control urbano, las curadurías urbanas y las demás entidades competentes, para que ejerzan con especial rigor sus funciones durante esta etapa de recuperación. Es necesario verificar que las intervenciones que lo requieran cuenten con los estudios, diseños, permisos, licencias y responsables profesionales correspondientes, de acuerdo con la normativa vigente. El terremoto también debe servirnos para revisar nuestra ciudad y preguntarnos, con responsabilidad: ¿Todas las edificaciones que hoy estamos reparando fueron construidas, modificadas y mantenidas de acuerdo con las normas técnicas y bajo la dirección de profesionales competentes? Si existen edificaciones que aparentemente no cuentan con las licencias correspondientes, o cuya construcción, ampliación o modificación no estuvo debidamente acompañada por profesionales responsables, este es el momento de actuar con rigor y hacer un verdadero ejercicio de conciencia sobre las buenas prácticas de la Ingeniería. No se trata de buscar culpables. Se trata de aprender de lo ocurrido y corregir las vulnerabilidades que durante años hemos permitido acumular.

La reconstrucción debe ser una oportunidad para hacer las cosas mejor Una tragedia también puede convertirse en una oportunidad para mejorar. Esta emergencia nos permite revisar:  la calidad de nuestras edificaciones;  el cumplimiento de las normas sismo resistentes; las modificaciones realizadas a las estructuras a lo largo de los años;  la calidad de los materiales;  la intervención de elementos estructurales sin estudios;  las condiciones de mantenimiento;  la capacidad de nuestras edificaciones antiguas para responder ante nuevos eventos;  y la calidad de las reparaciones que hoy se están ejecutando. No podemos reconstruir las vulnerabilidades que el terremoto nos acaba de revelar. Cada reparación debe preguntarse no solamente: ¿Cómo hacemos para que esto vuelva a verse bien? sino, fundamentalmente: ¿Por qué ocurrió el daño y qué debemos hacer para que no vuelva a ocurrir? Primero la vida; después la estética La SCIC entiende perfectamente la necesidad de recuperar la actividad económica de Manizales y del departamento. Sabemos que cada día que un comercio permanece cerrado significa pérdidas para una familia o una empresa. Sabemos que cada vivienda afectada representa angustia para sus habitantes. Sabemos que cada edificio fuera de servicio afecta a trabajadores, empresarios, residentes y usuarios. Pero precisamente por eso debemos actuar con responsabilidad. No por mucho correr vamos a garantizar la vida. Una reparación apresurada puede generar una falsa sensación de seguridad y, en lugar de solucionar el problema, trasladarlo al próximo terremoto.

Un llamado a propietarios y administradores Invitamos a los propietarios, administradores de edificios, comerciantes y responsables de establecimientos a no intervenir ni ocultar daños antes de conocer su origen y alcance. Antes de cubrir una grieta, demoler un elemento, retirar un muro, intervenir una columna, reparar una viga o modificar una estructura, debe establecerse técnicamente qué ocurrió y qué solución corresponde. Cuando sea necesario, deben realizarse inspecciones detalladas, levantamientos, ensayos, análisis estructurales y diseños de reparación o reforzamiento.

La masilla puede cerrar una grieta. La pintura puede ocultarla. Pero ninguna de las dos puede devolverle capacidad resistente a una estructura. Un llamado a nuestros Ingenieros Civiles La Sociedad Caldense de Ingenieros Civiles invita también a nuestros colegas a asumir esta etapa con el más alto sentido de ética profesional y responsabilidad social.

a Ingeniería Civil no puede reducirse a cumplir un trámite. Nuestra profesión tiene una responsabilidad directa con la vida de las personas. Cada concepto, diagnóstico, cálculo, diseño, intervención, reforzamiento o certificación que realicemos después de este terremoto debe estar respaldado por conocimiento, experiencia, rigor técnico y ética profesional. La firma de un Ingeniero representa una responsabilidad frente a la sociedad. Manizales y los otros Municipios afectados debemos aprender del terremoto; este terremoto debe dejarnos una enseñanza profunda.

No queremos simplemente una ciudad que vuelva a verse como antes del 10 de agosto. Queremos unas ciudades más seguras que antes del 10 de agosto. Queremos que las reparaciones actuales reduzcan la vulnerabilidad futura. Queremos que las autoridades fortalezcan el control urbano.

Queremos que los propietarios comprendan que la seguridad estructural no puede improvisarse. Queremos que los constructores y profesionales actúen con responsabilidad. Y queremos que la sociedad entienda que la Ingeniería de calidad no es un sobrecosto: es una inversión en vida y seguridad. Desde la Sociedad Caldense de Ingenieros Civiles – SCIC, ponemos nuestra experiencia y conocimiento al servicio de Manizales, Caldas y Colombia, convencidos de que la recuperación debe hacerse con responsabilidad técnica, ética profesional y compromiso social.

PORQUE: “RECONSTRUIR NO ES TAPAR LAS HUELLAS DEL TERREMOTO”. “RECONSTRUIR ES CORREGIR LAS VULNERABILIDADES QUE EL TERREMOTO DEJÓ AL DESCUBIERTO”.

CLAUDIA PILAR CALDERON ACUÑA:

Representante legal SOCIEDAD CALDENSE DE INGENIEROS CIVILES.

Correos electrónicos: sociedadcaldense@gmail.com – cpcalderon08@gmail.com Teléfono: 3104233823

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