ILC, Industria Licorera de Colombia:
Así reza el nuevo logo de la Industria Licorera de Caldas, luego que frente a los retos para el 2026 y la nueva estrategia de imagen y posicionamiento, lo definieran los directivos de la empresa.
En la presentación de esta nueva imagen, el gerente de la ILC, Diego Angelillis Quiceno, explicó porqué esta nueva denominación y resumió los buenos resultados de la compañía, especialmente en los años 2024 y 2025, lo que le dan el plus de ser la mejor industria licorera del país.

Al respecto, explicó que en este período se vendieron 90 millones de unidades reducidas, tanto en el mercado nacional como internacional; un derrame en la economía colombiana cercana a los 1.3 billones de pesos; más de 90 mil millones de pesos en transferencias, vía utilidades para el departamento, entre 2024 y 2025. Posicionamiento del Ron Viejo de Caldas al punto que de cada 100 botellas vendidas en Colombia, 85 son RVC; líder de la categoría en el país, añejado en barriles de Roble Blanco Colombiano en medio de las montañas y elaborado con agua pura manantial, lo que le ha valido importantes reconocimientos internacionales por su calidad y sabor.
El Aguardiente Amarillo de Manzanares posicionado como el segundo mejor aguardiente del país, con ventas superiores a los 25 millones de unidades reducidas el año inmediatamente anterior. Incremento en ventas al exterior que significan el 10% de las ventas totales de la empresa.
Retos a 2026:
- Fortalecer su operación para responder con eficiencia y confiabilidad a los retos del negocio, buscando mayor proyección a nuevos mercados y crecimiento sostenible.
- Potenciar sus marcas en el exterior en mercados foco como Europa y Estados Unidos, con especial énfasis en una fuerte presencia en el Mundial de Fútbol.
- Apertura de dos nuevos mercados estratégicos en el exterior.
- Crecer en segmentos premium y súper premium en rones
- Resaltar los logros y certificaciones internacionales en materia ambiental obtenidas en 2025 como huella de agua, carbono neutralidad, economía circular, etc, e incorporarlas al portafolio, lo que permitirá que los productos de la ILC se diferencien frente a los demás en el mercado nacional e internacional.
“El lacre, ícono distintivo de la marca, mantiene su forma y color dorado, pero ahora adquiere una versión realista sin las letras en blanco, que aporta profundidad, textura y elegancia. Por su parte, el color verde que usamos en nuestra apariencia institucional se renueva con más saturación y carácter. Es más natural, vibrante y conecta directamente con el corazón de la ILC: los bosques, lo orgánico y lo vivo”, explicó el directivo de la ILC.

Así mismo, de acuerdo con el gerente Diego Angelillis, uno de los principales retos es sostener este ejercicio en el tiempo, teniendo en cuenta que en la ILC hay un talento humano, tanto de la región como de otras regiones, que son los que están dando los resultados. Agregó que otro de los retos es no permitir que la categoría de los rones siga decreciendo, teniendo en cuenta que hoy ya se ha detenido.
Otra de los retos es lograr llegar a ventas de 54 millones de unidades reducidas, puestas en el mercado y alcanzar utilidades netas de más de 90 mil millones de pesos, con relación a las 51 millones vendidas en 2025.
“Ser una fábrica con referencia de sus productos en todo el país; es decir, lo que nace en Caldas, representa a todo el país. Estar a la vanguardia de la tecnología con un proceso integral de renovación con Inteligencia Artificial, Análisis de Datos, Minería de Datos, proceso en el que ya hubo una apropiación del conocimiento por parte de los funcionarios; ahora se entra a una segunda etapa que incluye, fundamientos y diagnósticos, habilitación y actualización y optimización. De igual manera el montaje de un campus virtual, logrando una organización más inteligente, para posicionar la empresa en el orden internacional y enfrentar así la competencia en este campo” precisó Angelillis Quiceno..