Sobre política Pública en Salud Mental en Caldas:

Un debate de control político a la Política Pública en Salud Mental en Caldas se dio en la mañana de este martes 18 de noviembre del año en curso, en la plenaria de la Asamblea Departamental. En la reunión participaron autoridades regionales en salud, asociaciones, consejeros, entre otros.
Por su parte la Directora Territorial de Salud de Caldas, Natalia Castaño Díaz, precisó que las cifras no ayudan mucho al departamento; agregó que Caldas ha estado hace varios años en los primeros índices de intento de suicidio en el país; señaló que dentro de las estadísticas se contempla las diversas violencias, entre ellas las sexuales y las físicas, sobre lo cual han estado atentos desde la integración interdisciplinaria y la academia en la identificación, caracterización e implementación de programas que surgen para beneficiar la población en todo el territorio departamental. Precisó que igualmente el aumento en la población extranjera, ayuda a incrementar las cifras.
En cuanto a cifras, la tasa de incidencia, según el tipo de violencia de género en 2025, para Caldas es mayor que el promedio nacional, con 256 casos por cada 100 mil habitantes, contra 241 casos en el país. Explicó que hay varios tipos de violencias como son la intrafamiliar, la sexual, la verbal, la física y la de negligencia que es una de las de mayor índice e incidencia, a la que se ven abocados tanto niños, niñas, jóvenes y adolescentes, así como los adultos mayores. Violencia de género que se incrementó con respecto al 2024. Señaló que los datos entregados tienen unos subregistros de unas violencias no denunciadas, incluyendo la que se da sobre los hombres, que no se denuncia, pero que existe. De igual manera explicó que el 89% de los agresores son familiares de los agredidos.
Dijo que con la integración interinstitucional han trabajado con comunidades educativas, sociales, indígenas, comunitarias, víctimas de violencia, entre otros, por lo que 2 mil 171 millones de pesos del presupuesto de la DTSC, se han invertido en generar, motivar y en adoptar estrategias que ayuden, tales cómo, escuchaderos, autocuidado, entre otros, para atender la salud mental de los caldenses. Sostuvo que desde la DTSC han manifestado la preocupación por la falta de atención a las niñas, niños, jóvenes y adolescentes en la Nueva EPS, que concentra el 95% de esta población bajo el régimen subsidiado, por falta de recursos, no solo en la atención de salud mental, sino en las demás comorbilidades que se presentan en esta población departamental.
Con respecto a la violencia intrafamiliar, que aumenta las condiciones para generar índices de intento de suicidio, según la directora del ICBF en Caldas, Castaño Díaz, precisó que la familia sigue siendo el estandarte y pilar de la sociedad, cuyo espacio se debe entender como un sitio para escucharse, para exponer y poner la familia cómo ese núcleo central y primordial.
Por su parte la siquiatra y experta en el tema, de la IPS Mediccol, Angela María Arango Badillo, se refirió al papel que juega nuestra mente y papel que debemos desarrollar como parte del autocuidado. Explicó que en este momento los seres humanos necesitan detenerse y hacerse cargo de ellos mismos; dijo que, si cada uno de nosotros entendiéramos que la responsabilidad del bienestar interno, es de nosotros mismos, empezaríamos a buscar adentro y dejaríamos de buscar afuera esas respuestas que están dentro de nosotros. Agregó que, si bien las enfermedades mentales existen, no son mito ni leyenda, son reales, no hay que desconocer que nuestra mente, nuestra propia información, es la responsable de nuestro malestar interno; explicó que, por eso, si los seres humanos se dieran tiempo de auto conocerse y estar con ellos mismos, empezarían el camino de la sanación. Si bien es cierto que se necesita la ayuda de profesionales en la materia, también necesitamos hacernos cargo de nuestra mente, lo que pensamos, porque aquello que pensamos, hace que experimentemos en la vida.
De igual manera hizo énfasis en la necesidad de entender que somos una materia integral y que nuestra mente se manifiesta en nuestro cuerpo y por ello que lo que el alma no puede gritar, el cuerpo lo llora y de ahí muchas enfermedades y cosas que pasan en nuestro cuerpo. Precisó que se debe construir modelos de atención donde existan modelos interdisciplinarios, donde se construyan objetivos terapéuticos en el tiempo y un ser pueda recibir información sobre todas las esferas de su vida y se obtengan resultados que valgan la pena. Agregó que todo esto debe hacer parte de una política pública en salud mental.
Así mismo, el profesional de la secretaría de Educación de Caldas, Marcelo Gutiérrez Guarín se refirió al trabajo intersectorial que se desarrolla en torno a la salud mental de niñas, niños, jóvenes y adolescentes, entre su despacho, la DTSC, Defensoría del Pueblo, Bienestar Familiar, entre otros, ya que el problema de salud mental no es un tema meramente clínico, sino que tiene otras connotaciones en la comunidad. Explicó que desde la secretaría de educación abordan dos frentes que tiene que ver con los alumnos en las aulas y otro con los docentes; agregó que para los alumnos se han implementados 164 orientadores escolares, quienes deben levantar un diagnóstico de cada uno de estos y remitirlo a la secretaría para incluirlo en una ruta de atención a estos estudiantes; igualmente acciones de orden administrativo, entre ellas la implementación de 16 sicólogos clínicos para la intervención en la comunidad educativa.
Finalmente explicó que la labor de la secretaria de educación es intervenir en una etapa diagnóstica y preventiva y no clínica, tanto en alumnos, docentes y padres de familia.
Por último, la directora de Bienestar Familiar en Caldas, Sandra Milena Gaviria Ramírez, dejó algunas cifras que preocupan en dicha materia, dado que las problemáticas en salud mental han aumentado en el departamento, lo cual esta generando un gran impacto en esta población; agregó que las condiciones de negligencia y abandono, ansiedad, baja autoestima, retrasos en el desarrollo socioemocional, la explotación en cualquiera de sus formas, el miedo, la desconfianza y la somatización de estas conductas y daños por consumo de sustancias sicoactivas, se han aumentado, lo cual genera una alarma y una alerta en el ámbito departamental.
De igual manera expresó su preocupación por casos como que, que cada día es más temprana la edad en la que las niñas, niños, jóvenes y adolescentes están accediendo al consumo estupefacientes y alcohol y sustancias que generan daños, tanto físicos como emocionales en esta población. Así mismo sobre el incremento de la violencia intrafamiliar, que esta llevando a estos niños y niñas a buscar refugio en las drogas, el alcohol e incluso algunos, en los grupos al margen de la ley; igualmente llamó la atención sobre la falta de atención médica de la que está siendo objeto, dado que el 99% de esta población pertenece al régimen subsidiado y pertenecen a la Nueva EPS y Salud Total, en donde no los están atendiendo y solo les están brindando el servicio de urgencias, desconociendo que los problemas de salud mental requieren una atención permanente.
Por: Rubén Darío Sánchez Q.