Crisis de Liderazgo en Caldas:
Negar que en Caldas existe crisis de liderazgo político, es querer tapar el sol con un dedo. Dicha crisis podría enmarcarse en varias situaciones que pueden estar dejando a la vista tal situación; recordamos entonces cuando llegamos a tener cinco Senadores por Caldas y con menor número de habitantes que hoy día; recordamos a senadores como, Víctor Renán Barco López, Omar Yepes Alzate, Luis Emilio Sierra Grajales, Luis Guillermo Giraldo Hurtado y Guillermo Ocampo Ospina en su momento, quienes bien o mal, representaban una fuerza política que logró jalonar importantes recursos para el desarrollo del departamento; independientemente de si se beneficiaban en motu propio o no, se sentía el peso de dicha representación legislativa en la capital de la República.
Pensar que con los cinco Representantes a la Cámara conque cuenta el departamento, es suficiente para tener peso político ante el gobierno central; no es lo mismo el peso de un Senador que el de un Representante, con el debido respeto. Sin embargo, cuando decimos que hay crisis de liderazgo, no nos estamos refiriendo específicamente a la incapacidad de obtener votos para Senado o de lograr la curul para Senado. También podemos hablar de crisis de liderazgo ante el aletargamiento y falta de gestión frente a proyectos o iniciativas que el departamento requiere para su desarrollo; cuando no se concitan voluntades ante un objetivo común en la región, para afrontar posiciones de región ante el poder central.
Hay crisis de liderazgo cuando desde sus “liderazgos” los congresistas solo luchan por sus intereses propios y partidistas, pues creen que unir voluntades en la región, es doblegarse a otras doctrinas o pensamientos políticos y es entregar sus principios e intereses políticos. Un caso típico es el proyecto Aerocafe, el cual llevamos décadas tratando de sacarlo adelante; no obstante, esta obra se convirtió en caballito de batalla electoral y en un botín económico y burocrático, para el grupo político que lo obtiene en el momento; basta recordar en la historia de este proyecto el paso de la dominancia del Partido de la U, cuando el caldense Oscar Iván Zuluaga Escobar fuera ministro de Hacienda y logró que a través de la venta de la Chec, las acciones de la nación en esta hidroeléctrica, valoradas en más de 200 mil millones de pesos, fueran destinadas para Aerocafé; dineros sobre los que quedaron muchos interrogantes, frente a su ejecución.
Pero también, basta recordar al exsenador de Caldas, Carlos Felipe Mejía, uribista pura sangre, quien, en el gobierno de Iván Duque, gritaba a los cuatro vientos su gestión para allegar recursos del gobierno nacional a este importante proyecto. Ahora es otra fuerza política y otros actores, caso el Representante a la Cámara, Santiago Osorio Marín, quienes dejan ver sus gestiones ante el gobierno Petro para allegar recursos y voluntad política para el avance del proyecto.
En estos casos, ha sido típico que los partidos y movimientos políticos, con sus actores, se han ido a la oposición y en lugar de unirse a la causa, se han dedicado a criticar y torpedear las acciones del grupo dominante, pensando más en los aspectos meramente politiqueros que en el avance de esta iniciativa. Así es muy difícil.
Así como Aerocafe, existen otras iniciativas de desarrollo en Caldas que requieren de una acción conjunta y de liderazgo mediante una voluntad política para hacer bloque y causa común ante el poder central; ejemplo de ello son las bancadas de la Costa Atlántica y de Antioquia, de quienes es sabido, en sus regiones se sacan los ojos en defensa de sus feudos electorales, pero ante el poder central, se convierten en una sola fuerza para lograr sus propósitos de región. Al parecer esa labor habrá de quedar en manos de los jóvenes de esta región, con nuevos liderazgos basados en programas de formación para fortalecer las capacidades de los líderes políticos y sociales.
